Calcio y Vitamina D

El calcio y la Vitamina D son nutrientes esenciales para la salud de tus huesos. Si llegas con huesos fuertes a los “treintas” tendrás menos posibilidades de sufrir osteoporosis u osteopenia (disminución en la densidad mineral ósea) cuando seas mayor. 
La Organización Mundial de la Salud define la Osteoporosis como “Una enfermedad esquelética caracterizada por una disminución en la densidad mineral ósea con daño en la arquitectura del tejido óseo la cual con lleva a fragilidad y riesgo de fractura.” Es muy frecuente. ¡Afecta a más de 200 millones de mujeres en el mundo!

Hueso normal / Hueso Osteoporótico

Hay tres puntos fundamentales para tener huesos fuertes:


1.-Tener un adecuado aporte de calcio y Vitamina D
Nuestro esqueleto no viene con una garantía de por vida. Requieren mantenimiento y cuidado o se debilitan y son propensos a fracturas. Si tu dieta es pobre en Calcio, tu cuerpo tomará este Calcio que le hace falta de tus huesos y lo mandará a la circulación.

Te recomiendo consumir tres porciones de leche baja en grasa o algún otro derivado (yogurt, crema). Si eres intolerante a la lactosa utiliza productos deslactosados

Otros alimentos ricos en calcio son: Col rizada, el brócoli y el repollo, sardinas, salmón, tofu, espinaca y huevo. Además que existen alimentos procesados fortificados con calcio como el jugo de naranja, cereales, leche de soya y de arroz.  Ayuda mucho evitar el consumo de alcohol, cafeína y tabaco.

2.- Exponerse 15 min al día a la luz de sol para obtener vitamina D
La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. El cuerpo produce la vitamina D cuando la piel se expone directamente al sol. Por eso, con frecuencia se denomina la vitamina de la “luz del sol”.

3.- Ejercicio con carga de peso.
Los huesos son tejidos vivos que responden al ejercicio y se fortalecen. En general, las mujeres y los hombres jóvenes que hacen ejercicio con regularidad alcanzan una mayor densidad ósea.

Ejercicios benéficos para la salud ósea son: levantar pesas, caminar, correr, subir escaleras, jugar tenis y bailar. En contraste, los ejercicios que no requieren sostener el propio peso como nadar y montar en bicicleta ayudan a fortalecer los músculos y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, pero no son eficaces para fortalecer los huesos.

Es importante acudir a tu médico para conocer la salud de tus huesos. Pregúntale si eres es candidato a una prueba de densitometría ósea. Recuerda que existen medicamentos que te ayudarán a mantener los huesos sanos y combatir la osteoporosis.

 

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